Reconocer lo que hay, atender a la respiración y ampliar la atención al cuerpo.
Espacio de respiración de tres minutos, en Segal, Williams y Teasdale, Terapia cognitiva basada en el mindfulness para la depresión (2.ª ed., trad. esp.), sesión 3 y su uso a lo largo del programa.
Solo reconocerlo, sin cambiarlo. Es opcional y puede quedar vacío.
Terminados los tres pasos, se abren varias puertas. Ninguna es obligatoria.
Primero en momentos preestablecidos, tres veces al día; ayuda asociarlo a algo que ya se hace. Más adelante, también cada vez que aparezca algo desagradable. No importa si dura exactamente tres minutos: a veces solo hay tiempo para un par de respiraciones.