Di la palabra en voz alta al ritmo del punto. Prueba primero con «limón» y observa qué ocurre.
Ejercicio clásico de repetición de Titchener, usado en defusión cognitiva; en Díaz Corbobés, MANUAL ACT §3.4, dentro de las técnicas para desliteralizar el lenguaje.
Una sola, y corta. La que aparece cuando te describes a ti mismo en el peor momento del día.
Se dice en voz alta, al ritmo que marca el punto, sin parar, hasta que se acabe el tiempo. Empieza despacio, como la dirías normalmente, y va acelerando sola. En voz alta de verdad: si se dice por dentro no ocurre.
El primer turno es con una palabra cualquiera, para ver qué pasa donde no duele. El segundo es con la tuya.
Lo de la derecha se llena al terminar el turno con tu palabra.