Hojas en el arroyo

Pon en las hojas los pensamientos que reconoces y observa su paso por el arroyo.

Fuente

Defusión cognitiva y meditación para desliteralizar el lenguaje, en Díaz Corbobés, MANUAL ACT §3.4, dentro del estilo abierto de respuesta.

Qué va a bajar por el agua

Los que aparecen todos los días sirven mejor que los más graves. La corriente los trae sola, los repite y los baraja.

Datos de la práctica
3:00quedan
0hojas que pasaron
0veces que volví
Duración, corriente y registro de enganches
El guion

El guion

Imagina que estás sentado junto a un arroyo que baja despacio. El agua es clara y arrastra hojas que caen de los árboles. No tienes que hacer nada con el agua.

Sobre cada hoja viene un pensamiento. No los eliges tú: llegan solos, y a veces vuelve el mismo. Míralo, léelo, y deja que la corriente se lo lleve.

No empujes las hojas, no las retengas y tampoco mires el agua para no verlas. Se trata de mirarlas de frente y dejarlas ir igual: los feos, los aburridos y también este de «lo estoy haciendo bien».

En algún momento vas a notar que dejaste de mirar el arroyo, que te fuiste con una hoja corriente abajo. Eso va a pasar, y no es una falla. Cuando lo notes, vuelve a sentarte junto al arroyo. Si el botón naranja está puesto, marcarlo es parte de volver.

Notas del profesional