Construye unas palabras propias para acompañarte antes, durante y después de una situación.
Entrenamiento en autoinstrucciones y entrenamiento en inoculación de estrés, en Ruiz, Díaz y Villalobos, Manual de técnicas de intervención cognitivo conductuales, cap. 9.
Sin suavizarlo. Esta columna es la línea de base: sin ella, las frases nuevas suenan a autoayuda y no se usan.
El estrés no es un bloque: tiene momentos, y cada momento necesita otra cosa. Una frase que sirve mientras uno se prepara puede ser inútil en mitad del bloqueo. Elige dos o tres por fase, y que suenen a ti: si no las dirías, no las vas a usar.
No funcionan leídas: funcionan dichas, y mejor si se dijeron antes del día. El entrenamiento clásico va de fuera hacia adentro.
Se imprime y se lleva el día que toca: en el bolsillo, en la billetera o en el forro del celular. La idea no es leerla en mitad del momento, sino haberla leído cinco minutos antes.