Parte de un pensamiento y explora qué significaría para ti que fuera cierto.
Técnica de la flecha descendente y trabajo con creencias nucleares, en Ruiz, Díaz y Villalobos, Manual de técnicas de intervención cognitivo conductuales, cap. 8, Terapia Cognitiva.
El que apareció en la situación concreta. Si vienes del registro de pensamientos, es el pensamiento caliente que ya identificaste ahí.
En cada peldaño la pregunta es la misma: si eso fuera cierto, ¿qué significaría para ti? No se discute si es verdad —eso viene después—; se acepta por un momento y se mira qué hay debajo. Toca la respuesta que más pese; si ninguna encaja, hay un espacio para la tuya.
Baja al menos tres peldaños para que la hoja pueda nombrar qué categoría de creencia nuclear está apareciendo.
Una creencia nuclear funciona porque es de todo o nada: se es capaz o no se es, se vale o no se vale. El continuo la rompe sin discutirla. Primero te ubicas tú; después ubicas a otras personas, y ahí es donde la escala deja de tener solo dos puntos.
Personas reales, no ideales. Al ponerlas en la regla casi siempre pasa lo mismo: nadie queda en los extremos, y el propio lugar se mueve solo.
Una creencia nuclear filtra: deja pasar lo que la confirma y descarta lo demás. Este registro se llena al revés, buscando a propósito lo que no encaja. No se trata de negar la creencia, sino de que deje de ser la única lectura posible.